Activa Wi‑Fi 6 si tu equipo lo soporta, separa bandas 2.4 y 5 GHz con nombres distintos, y asigna prioridad de ancho de banda a llamadas. Colocar el router elevado y central reduce zonas muertas. Un mapa rápido de señal guía reubicaciones efectivas.
Un cable Ethernet a la tele o consola evita pagar por más velocidad solo para streaming estable. Comprar tu propio módem o router, compatible con el proveedor, elimina alquileres mensuales. En seis meses, la inversión suele quedar amortizada y sigues ahorrando.
Copias en la nube, descargas automáticas y actualizaciones simultáneas consumen ancho de banda sin avisar. Programa ventanas nocturnas, limita sincronizaciones en redes medidas y desactiva reproducir automáticamente. Notarás páginas rápidas y menos cortes en reuniones, sin subir el plan ni culpar al proveedor equivocadamente.